Sin duda alguna, aprender una segunda lengua puede ser una experiencia gratificante como frustrante; y es que, cada vez que se presenta esta oportunidad, nos vemos inevitablemente enfrentados a ciertas problemáticas que, si bien son naturales, dificultan este proceso: ¿Dónde comenzar? ¿Cuál es la mejor manera de exponerse a la lengua? ¿Qué enfoque o metodología es más conveniente? ¿Dónde, cómo, o con quien practicar? A la luz de estos conflictos, Stephen Krashen –lingüista, investigador y profesor emérito en University of Southern California – propuso en los 80 una de las teorías más prácticas y utilizadas hasta hoy por quienes buscan aprender/enseñar una lengua: “The Monitor Model”.
Este modelo se basa en cinco hipótesis principales que forman parte de la metodología de Bestwork:

1-Aprendizaje-Adquisición
Krashen establece una diferencia entre los conceptos de “Adquisición” y “Aprendizaje” del lenguaje. El primer concepto, establece que el adquirir una primera lengua, involucra procesos inconscientes e intuitivos que se producen con fines comunicativos en contextos más bien informales; al aprender nuestra lengua materna por ejemplo. Si bien es difícil recordar esos primeros años, una cosa es clara: Nuestro aprendizaje comenzó con al menos un año de exposición; un año en que sólo nos dedicamos a escuchar, y desarrollar conocimientos lingüísticos de manera inconsciente e intuitiva. No fue necesario forzar ni acelerar el proceso a través de fórmulas, ya que el resultado sería natural al estar lo suficientemente listos y el propósito de comunicarnos imperante.
Por otro lado, el “aprender” una lengua, involucra un entendimiento consciente de las reglas de esta en un ambiente formal, situación propia de una sala de clases, por ejemplo. Sin embargo, es bien sabido que las instancias formales pueden influir en los niveles de ansiedad en un estudiante, afectando su desempeño.

2- En relación a este punto, Krashen postula la hipótesis del filtro afectivo, la cual comprende que existe un número de ‘variables afectivas’ que juegan un rol importante en la adquisición de una segunda lengua. Dentro de estas variables se encuentran: motivación, confianza, ansiedad y rasgos de la personalidad. Krashen postula que aquellos aprendices con altos niveles de motivación, confianza, extroversión y bajos niveles de ansiedad, se encuentran mejor equipados para adquirir una segunda lengua. Por esta razón es que, en Bestwork, los talleres están diseñados de manera interactiva, ya sea en su formato presencial u online, ya que lo que se busca es motivar al alumno para que sienta confianza al interactuar en un contexto menos formal y más intuitivo.

3- Otro aspecto a mencionar, se presenta a través de la “teoría del input/insumo”. Dicha teoría concierne sólo a la adquisición y establece que el aprendiz progresa naturalmente al ser expuesto a un estímulo que esté solo un poco más allá de su actual etapa de competencia lingüística; es decir, que sea suficientemente comprensible, pero aun así desafiante. Con ese propósito en mente, hemos diseñado una metodología con la que puedas enfrentar cualquier desafío que se te presente. Desde el material utilizado en talleres hasta las mismas actividades, el contexto busca ser lo más cercano a situaciones que demanden un propósito comunicativo real.

4- La “teoría del orden natural”, por su parte, viene de una corriente que establece que la adquisición de estructuras gramaticales sigue un orden natural, el cual es predecible. Sin embargo, desde la perspectiva de Krashen, la única instancia en la cual la enseñanza de la gramática podría resultar en adquisición de una lengua es cuando los estudiantes están interesados en el tema y el medio para su explicación es precisamente la segunda lengua. Es por este motivo que nuestros talleres introducen gramática y vocabulario en nuestro sistema de ciclos. Los alumnos se enfrentarán a distintas estructuras durante los talleres, las cuales serán analizadas posteriormente utilizando el inglés como medio explicativo, dando paso entonces a los procesos de adquisición y aprendizaje de manera simultánea.

5- Una vez avanzados en ambos procesos los participantes podrán atestiguar en carne propia la última hipótesis propuesta por Krashen: “Hipótesis de Monitor”. Esta hipótesis explica la relación entre adquirir y aprender una lengua. El autor explica que la función de monitor es resultado práctico del aprendizaje de la gramática de una lengua, donde se entiende que lo adquirido es el inicio de lo que luego será editado por la función de monitoreo; es decir, esta función es desarrollada para planear, organizar y corregir. Para que este proceso se cumpla deben presentarse tres condiciones claves: interés, tiempo y saber la regla. Juntas permiten analizar estructuras de la segunda lengua para modificar y complementar las de la primera. Para lograr este nivel debes haber estado lo suficientemente expuesto a la lengua que se busca aprender y de esa manera volvemos al inicio de todo: exposición.
Claramente, las problemáticas en torno al lenguaje no han sido ajenas al humano, ni a las múltiples disciplinas en que este se desenvuelve; existen factores lingüísticos, socio-culturales, psicológicos, cognitivos y educacionales, entre otros, que afectan la manera en la cual nos enfrentamos a ellas. De cualquier manera, es un proceso rico, variado e interdisciplinar y en Bestwork lo entendemos como tal… ¡atrévete a enfrentar el desafío!

 

Información del autor
Lesly Jorquera

Licenciada en Literatura y Lingüística mención letras Inglesas y Magister en Literatura Hispanoamericana egresada de la Pontificia universidad Católica de Chile. Profesional y dedicada. "Mi mayor interés es contribuir al éxito mis estudiantes".